03/09/2009 07:09
El destituido presidente de Honduras, sostuvo que no cree que el régimen de facto se mantenga al poder “ni siquiera al final de septiembre”, asegurando que cada día que pasa “están más debilidatos”.
A su vez, si bien espera que tras la reunión con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, “el golpe se revierta”, aseguró que se “está planificando un proceso de retorno” alternativo al pacífico si su regreso no es inmediato.
“No creo que lleguen ni siquiera al final de septiembre porque no pueden mantener al país con los rifles”, sostuvo en diálogo exlcusivo con Télam el derrocado mandatario hondureño, Manuel Zelaya, al referirse al régimen de facto que desde el golpe de Estado del 28 de junio, ve aumentar las sanciones internacionales.
A su vez, al referirse a las declaraciones donde aseguró que de no darse su regreso pacífico apelaría a “medios alternativos”, Zelaya dijo que eso es “parte de un proceso de retorno que se está planificando” y que se dará “cuando se agote la diplomacia internacional”.
“Esperamos tener noticias pronto sobre esto”, mencionó asegurando que ese límite diplomático está por darse “inmediatamente” dado que “no hay mucho tiempo que perder porque entre más días pasan, más compleja es la situación”.
Por otro lado, el líder derrocado dijo esperar que tras su reunión este jueves con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, “el golpe se revierta”.
“Pienso tener buenas noticias de parte de ella. Eso va a ayudar a que los golpistas tengan que salir del poder”, manifestó refiriéndose a la expectativa de que en esta ocasión el Departamento de Estado califique lo sucedido como un golpe militar, aumentando así las restricciones internacionales.
Medidas éstas, que hasta el momento “sí han funcionado porque se ha aislado el régimen” y “cada día están más debilitados”.
“Ellos mienten todos los días. Es sabido que son ambiciosos, llenos de soberbia y de poder. Hoy han demostrado que además son unos ladrones porque están saqueando al país”, comentó sobre los que hace más de dos meses lo sacaron de sus funciones con armas de fuego apuntándolo en la cabeza.
“Son sanguinarios, ladrones y locos y no se puede confiar en ellos”, fustigó contra el régimen que se alzó contra su gobierno democrático por “una lucha de poder para acumular riqueza y ahora poder político y militar”.
“La lucha es por mantener el privilegio frente a una pobalción de cuatro millones de personas que viven en nivel de pobreza”, explicó indicando que ésta representa el setenta y cinco por ciento de la población.
“Tengo una decisión y es la de regresar bajo cualquier costo”, concluyó el mandatario que desde aquel veintiocho de junio no puede regresar a su país.
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