En el Bailando, anoche se cerró otra ronda del particular ritmo bajo la lluvia. Cinco parejas se empaparon en la pista de ShowMatch, siendo la dupla de Pompa-Piquín la mejor de la noche. Además bailaron Tito Speranza, Paula Chaves, Eugenia Lemos y Adabel Guerrero.
Después de haber superado un muy difícil duelo dejando en el camino a María Eugenia Ritó y a Denise Dumas, Tito Speranza entró al estudio con una sonrisa, algo extraño en él, al ver su propia estatua como parte de la escenografía de Bailando bajo la lluvia.
En la pista, Tito fue el “bombero loco” y con su “coreo” cosechó el segundo mejor puntaje del ritmo. Total: 25 puntos.
Paula Chaves recordó que en este ritmo empezó su relación con Peter Alfonso el año pasado. La modelo recreó una muy buena coreografía y se alzó con 24 puntos. De todos modos, Chaves se retiró entre lágrimas por un fuerte dolor en una pierna.
Hernán Piquín y Noelia Pompa contaron la historia de cómo un mimo triste le dio vida a una muñequita de una cajita musical. “Nos hace sentir como chicos otra vez, porque es como un juego”, dijo la pequeña gigante del certamen. La performance causó sensación y provocó un estallido, convertido en ovación, del público.
Obviamente, el jurado retribuyó la performance con elogios al por mayor hasta lágrimas de Carmen. En tanto, Polino dijo con respecto al baile que “simplemente me dediqué a disfrutarlo”. Los chicos acumularon 35 puntos.
Aún lesionada, Eugenia Lemos entró a la pista contrariando la opinión del médico, que le recomendó abandonar el certamen.
La optimista Eugenia se movió en la pista como si no le doliera nada, los miembros del jurado tuvieron en cuenta la situación que atraviesa la hermosa participante y acumuló 24 puntos. Un buen número teniendo en cuenta que la lesión no afloja.
La vedette Adabel Guerrero protagonizó una bella historia de amor, pero no le alcanzó para seducir al jurado.
Apenas 20 puntos alcanzó la pulposa vedette y quedó al borde de la sentencia. Adabel acusó cansancio por tanto ensayo, pero no hubo excusas que pudieran frenar su ubicación en los últimos puestos junto a Peter Alfonso.