El rostro de Carlos Fernando Arroyo, finalizada la jornada electoral, reflejaba una satisfacción incompleta. Por un lado, el precandidato a intendente por el Frente Popular celebraba su avasallante triunfo en la interna, donde se impuso sin atenuantes ante Adrián Freijo y Carlos Rivas, los otros dos aspirantes. Pero por el otro, lamentaba no haber alcanzado el segundo lugar en la elección general detrás de Gustavo Pulti.
Cubierto con su ya clásico piloto azul, Arroyo arribó a su búnker de Jara y Bolivar minutos antes de las 21. A esa altura, ya sabía de su aplastante triunfo en la interna y soñaba con superar a Vilma Baragiola (Udeso) en el segundo puesto, detrás de un Pulti ya cortado. No obstante, el correr de las horas le indicaba que su anhelo representaba una empresa más que complicada. “Creo que hemos hecho una gran elección, casi sin recursos teniendo en cuenta lo que han gastado los otros candidatos. Competimos casi sin afiches, sin grandes carteles, casi sin televisión, pero el pueblo de Mar del Plata es inteligente y sabe votar”, expresó orgulloso. Admitió estar “contento”, aunque al mismo tiempo reconoció que “esperaba que el oficialismo tuviera una performance más baja”.
Asimismo, Arroyo tuvo palabras de elogio ante la implementación de las Elecciones Primarias y sostuvo que “son muy buenas, porque legitiman y le dan fuerza al candidato. Yo en octubre voy a representar al Peronismo Federal”. Aunque también enumeró falencias con respecto a la manera en que se desarrollaron los comicios en Mar del Plata: “Lo que dejó esta experiencia es que va a haber que mejorar muchas cosas, sobre todo en el mecanismo eleccionario, porque si hoy (por ayer) hubiera llovido o hubiera hecho mucho frío, esto hubiera sido un desastre. Hay que aumentar la cantidad de lugares de elección, que sean más cómodos, que la gente no esté tan amontonada y que las mesas abran cuando tienen que abrir. Hay un montón de detalles que no se nos tienen que escapar”.
Ya pasadas las 22, Arroyo recibió el llamado de Freijo, que lo felicitó y reconoció la derrota. No obstante, su meneo de cabeza al escuchar los números del actual intendente dejaron en claro que la interna representaba, para Arroyo, sólo una instancia de formalidad. El verdadero objetivo del concejal es octubre. Quizás por eso, su alegría no fue del todo completa. “Estoy satisfecho por la interna pero, en la general, aspiraba al segundo lugar. El tercero ya lo tengo desde hace dos años y hoy (por ayer) pudimos mantenerlo. Ahora trabajaremos para octubre”, prometió.
“LES VATICINO UNA GRAN SORPRESA”
El discurso de Arroyo también abarcó el ámbito nacional, donde ratificó su apoyo a la fórmula de Eduardo Duhalde a quien calificó como “piloto de tormentas”. A pesar de los guarismos registrados en la elección de ayer, el concejal vaticinó una sorpresa para las presidenciales. “A nivel nacional les vaticino una gran sorpresa, porque la situación internacional es muy mala desde el punto de vista económico” explicó y profundizó: “Las cifras de la economía europea y de los Estados Unidos nos marcan una situación riesgosa que le va a generar sus problemas a la Argentina. En ese caso vamos a necesitar un piloto de tormentas, y Duhalde es un piloto de tormentas. Es el único que nos puede sacar de este problema que se nos viene encima”.