La escultura realizada por el artista plástico porteño Guido Llordi, es la segunda en su tipo en el país. Desde este jueves, el Zorzal Criollo invita a marplatenses y turistas a recordarlo y a sacarse una foto con él.
Esta estatua de Carlos Gardel fue inaugurada por la mañana del jueves en Diagonal Pueyrredón entre La Rioja e Hipólito Yrigoyen, en pleno microcentro de Mar del Plata. Sin embargo, lo que muchos podían llegar a temer, sucedió.
Este viernes, al día siguiente de su inauguración, la escultura recibió la amputación de uno de los dedos de su mano izquierda.
Esta imagen en la que se lo ve al Morocho del Abasto con su vestimenta y sonrisa habitual, sentado en un banco de plaza, como para que quienes pasen por ese sector céntrico se sienten con él y se saquen fotos; quedó deteriorada.
La figura está hecha en fibra de vidrio y resina, con facciones más naturales a las de las estatuas de bronce, polvo de mármol o metal. Para realizar estas dos primeras piezas, el escultor estuvo trabajando casi un año. Aquí, en un día, se la dañó.