21/06/2011 08:06
La esposa de Miguel Ramírez, el joven fallecido por el impacto de una bengala en el último recital de La Renga, Fernanda Cabeza, demandaría por daños y perjuicios al grupo de rock si en la audiencia de mediación entre las partes que tendrá lugar esta mañana no llegan a un acuerdo.
Los padres de Ramírez, por su parte, se mostraron en desacuerdo con tal decisión, ya que según ellos la banda asumió su grado de responsabilidad y estuvo siempre a disposición de la familia. “Nosotros no tenemos nada contra La Renga, es contra la productora encargada de la seguridad.
La empresa contratada eligió gente que no estaba preparada para formar parte del personal de seguridad de un evento donde hubo 70.000 personas”, aseguró a Crónica Liliana, la madre de la víctima, quien todavía continúa con asistencia psicológica dado el impacto que le produjo la muerte de su hijo. Lo cierto es que la familia Ramírez se encuentra divida. Por un lado, están los padres de Miguel y, por el otro, su esposa y uno de los hermanos de Miguel.
Liliana explicó que tanto la señora como uno de los hermanos del joven fallecido, Leonardo, que estuvo junto a él en el recital desarrollado en el Autódromo de La Plata el pasado 30 de abril, tienen otro abogado que insiste en responsabilizar a la banda y demandarla por “daños y perjuicios”. “Prácticamente no tenemos relación con ellos dos, ni siquiera podemos ver a nuestros nietos. Igual queremos decirles que estamos a su disposición y que todos los familiares a nuestro modo estamos doloridos”, precisó la mujer quien además confirmó que los integrantes de La Renga compraron la parcela del Jardín de Paz de Pilar en la que descansan los restos de su hijo.
En el caso de no llegar a un arreglo durante la instancia de mediación prevista para hoy, el abogado de Cabeza, Cristian Biasín, avanzaría con una demanda civil contra el grupo y la productora encargada de la seguridad.
La intención de la esposa es recibir un importante resarcimiento económico por la pérdida de su esposo. En 20 días nacerá la tercera hija de ambos, Sofía, llamada así por decisión de su padre. “Miguel era un hombre ejemplar, con códigos.
Un padre de familia que fue a ver a su grupo de música preferido, a sus únicos ídolos, que aceptaron su grado de responsabilidad y siempre estuvieron a nuestro lado. Ellos no son los principales responsables”, concluyó Liliana.
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