Luciano Pereyra estuvo en el Living de Susana, y con la diva confesó el duro trance que le toca vivir por una enfermedad:
"Era una operación programada, fue por un divertículo en el esófago. Era insoportable, hasta para cantar. Intenté hacer la gira del verano y lo dejé para después. Me operé, pero el dolor era terrible terrible, levanté temperatura y debí volver al quirófano porque se había abierto la herida”.
“Fueron 3 operaciones pero en realidad tuve 4 entradas al quirófano. Es por eso que bajé mucho de peso. El susto ya pasó. Era una cachetada tras otra. Me deprimí mucho”.
“Tuve miedo de todo, de no volver a cantar también. En las charlas con Dios era, dejame durmiendo, no quiero volver a despertarme más. Era muy agresivo, todas las mañanas había muchos examenes y máquinas”.
"Dios me dio la posibilidad de jugar un segundo tiempo. Estoy orgulloso y agradecido sobre todo a la gente"